Beneficio fiscal
El beneficio fiscal se puede definir como la reducción en las cargas impositivas de los ingresos obtenidos. Estas reducciones pueden derivar de una exención, una deducción, una bonificación o una reducción fiscal.
Los beneficios fiscales son un ahorro en el patrimonio de una persona física o entidad al pagar menos impuestos.
En el ámbito profesional, el beneficio fiscal es una ventaja que tienen empresas y profesionales para favorecer su actividad económica al pagar menos impuestos. Se reduce la cuota tributaria de empresas y autónomos por parte del legislador.
Con un contrato de renting, empresas y autónomos se benefician de ciertas ventajas fiscales. Las empresas se pueden deducir la cuota mensual de renting en el IRPF y en el Impuesto de Sociedades, para los autónomos es un gasto deducible en el IRPF. Además, tanto empresas como autónomos, se pueden deducir el IVA de la cuota en un 50%, y hasta el 100%, si se demuestra que el coche está afecto a la actividad económica al 100%.
Tipos de beneficios fiscales
Podemos hablar de diferentes tipos de beneficios fiscales en función de la procedencia y la actividad:
- Exención fiscal: un privilegio conforme a la ley que exime del pago de impuestos, por el cumplimiento de ciertas normativas o por su naturaleza social o medioambiental.
- Deducción fiscal: una deducción de la base imponible de un determinado impuesto, de forma parcial o total, por un gasto o inversión relacionado con la actividad económica, es decir, gastos deducibles.
- Bonificación fiscal: tratamiento especial sobre la carga tributaria en forma de reducción, minorando la base imponible o la cuota tributaria.
Dónde se aplican las ventajas fiscales
Empresas y profesionales pueden favorecerse de los beneficios fiscales en tres impuestos.
- Impuesto de Sociedades: aplicado a grandes empresas y multinacionales.
- IVA.
- IRPF: aplicado a personas físicas, autónomos y trabajadores en nómina.
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